Tribunas llenas… con locales y neutrales

Cientos de cipoleños vieron el clásico en el Maiolino.

La imprudencia suele ser una mala compañía de la pasión y darán fe de ellos los cipoleños que gritaron el gol de Oscar Negri en el Luis Maiolino, sobre el final del clásico en el que no se permitía el ingreso del público visitante.
Sigue siendo una cuenta pendiente, en medio de este incipiente resurgimiento de la pasión por el fútbol de la región, que de un lado y del otro no estén dadas las cuestiones de infraestructura para que las dos parcialidades disfruten in situ.
La innecesaria provocación al público anfitrión se vivió desde los primeros instantes de la tarde, cuando salió el plantel albinegro a disputar el partido, hubo una silbatina generalizada desde los cuatro costados y un par de aplausos a modo de arenga desde uno de los laterales.
Más allá de esa cuestión, el comportamiento de todos fue normal hasta que Negri empalmó la pelota de aire en el área naranja a los 47 minutos del complemento y liberó algunos gritos contenidos que desataron conflictos de convivencia
Rápidamente, todos quedaron individualizados en su ubicación y el empate de Jonathan Morán desató los insultos en una misma dirección, exaltando a varios adultos que no dudaron en desprenderse de hasta sus botellas de agua mineral para marcar territorio localista.
Una veloz y oportuna intervención policial en plena tribuna evitó el “linchamiento” de los jóvenes albinegros que, inconscientes de lo que provocaron, optaron por mirar a ningún lado y esperar que se aquietaran los ánimos para poder comenzar a salir del estadio.
Al plantel
Lo que sorprendió en el arribo de la delegación visitante al Luis Maiolino, cerca de las 14:30 de ayer, fue la presencia cercana de los hinchas caracterizados de Roca en inmediaciones al estacionamiento delimitado para el micro.
Después de algunos minutos de espera con el plantel dentro del rodado, el operativo logró garantizar seguridad para que los jugadores y dirigentes ingresen a la zona de vestuarios en la previa al partido que en general no tuvo sobresaltos.
Lo imposible llegó después para la prensa, al término de los 90 minutos, ya que la Policía clausuró la zona de la manga y fue imposible obtener el testimonio de los protagonistas en la zona de vestuarios. Una cuenta pendiente para la organización en el Maiolino de cara a lo que viene, con mucha cobertura de los medios y expectativa entre los hinchas.