"Durante la tormenta estábamos todos asustados porque veíamos cómo el agua subía de nivel, casi llegando a las puertas de nuestras casas, y no bajaba. Gracias a dios de golpe dejó de llover, porque si tardaba un poco más iba a entrar todo", explicó José.
El vecino reclamó al Municipio que al menos se revise la boca de tormenta. "Tenemos miedo ya que están pronosticadas tormentas más fuertes para el futuro y este problema tienen que solucionarlo urgente", agregó. Explicó que al no correr el agua se estancó y recién a las 21 comenzó a disminuir el nivel.
Luciano, otro vecino que se encontraba con la pala corriendo el barro de la entrada del garaje para poder sacar el auto dijo que vivieron un gran susto porque pensaron que el agua les llegaba a la casa. "Acá falló el cálculo de ingeniería, o las cloacas no dan abasto porque no puede ser que desde Naciones Unidad hasta Circunvalación estaba todo inundado cuando ya no llovía", se quejó.
Mónica Betancur vive en cercanías de la zona y luego de la tormenta salió a caminar. En el trayecto recolectó las patentes que los autos perdieron durante su recorrido, e inició una campaña para devolverlas.
La mujer vive en la calle Juan Domingo Perón 1346 y mostró todas las chapas para que los dueños las recuperen. "Sé que el trámite de las chapas es muy caro, por eso decidí comenzar la campaña para que los que perdieron la chapa se enteren y vengan a buscarlas sin problema", explicó Mónica. El primer vecino fue ayer por la mañana y le ofreció como recompensa 200 pesos. Aún le quedaban los dominios RKO 889, LZS 316, KEO 917 y GCN 038.