El gobernador Alberto Weretilneck volvió a Cipolletti y constató ayer en persona la postal más desoladora del temporal de viento en el barrio Santa Elena. Por la mañana recorrió la zona, escuchó a las familias que perdieron todo como consecuencia del fuego y les dijo que el gobierno provincial reconstruirá sus casas.
Es que a la mayoría sólo les quedó la platea en pie, a excepción de un vecino que pudo salvar las paredes, pero recibirá las aberturas, el techo y otros materiales para reconstruir el faltante. Por ahora, duermen en tráileres totalmente equipados y cedidos también por Provincia. Será así hasta que puedan volver a vivir en una casa de material.
En diálogo con LM Cipolletti, la secretaria de Promoción y Protección de Derechos Sociales, Patricia Fernández, contó que además ofrecerán a cada familia un subsidio que ronda los $20 mil para que puedan retomar su vida laboral, ya que en muchos casos no sólo perdieron su casa sino también su fuente de ingresos. Algunos se dedicaban a la cría de chanchos, ovejas y chivos, y las llamas convirtieron sus corrales en cementerios de animales calcinados. Otros perdieron todas sus herramientas de trabajo, como es el caso de un vecino a quien el fuego le destruyó el tractor y la regla que utilizaba para emparejar terrenos.
Por eso, el ministro de Agricultura, Alberto Diomedi, se comprometió a restituirles todos los animales que perdieron, el alimento y los corrales. “No será de un día para otro, pero está el compromiso de brindar asistencia para que puedan rearmarse”, acotó Fernández.
El vecino Pedro Mella fue testigo de la visita del gobernador y uno de los que agradeció que fuera a ver la destrucción del temporal. Contó que a su casa van a tratar de refaccionarla porque quedaron en pie las paredes, en tanto que a la de su hermano Ivon la tendrán que hacer de cero.
“Él mismo pudo ver lo que nos pasó: un desastre. Y estamos muy agradecidos por la ayuda que nos va a dar, porque ya no pasamos frío; y muy agradecidos también con la gente que ha sido solidaria”, resaltó el damnificado.
Fernández, quien desde el miércoles pasado se encuentra en la ciudad para seguir de cerca las acciones de la delegación de Desarrollo Social aquí y en Cinco Santos, reconoció que es la segunda vez que observa consecuencias tan dramáticas en la zona. La otra fue luego de la inundación del 2014.
“Una cosa es contarlo y otra verlo. Es desolador. Estas familias perdieron todo. Las herramientas son hierros retorcidos, las casas quedaron reducidas a plateas, los animales que criaban están muertos y es muy duro ver la cantidad de hectáreas que se quemaron, algunas de ellas con plantaciones nuevas, camino a Cinco Saltos”, señaló.
Fernández aseguró que el gobernador siempre estuvo al tanto de la situación, pero “dada la magnitud del evento, quiso estar cerca de la gente, como es su costumbre”.
De la recorrida también participaron el delegado del DPA, Claudio Celis, quien se comprometió a mejorar la distribución de agua potable en el sector; y los responsables del Registro Civil, quienes hicieron el relevamiento para tramitar la documentación que se perdió entre las llamas.
9 casas construirá el Gobierno: ocho desde cero y una sobre la base de lo que quedó.
Darán subsidios Darán subsidios y animales
El principal sustento de las familias era la ganadería en pequeña escala, por lo que el gobernador Alberto Weretilneck dio instrucciones al ministro Alberto Diomedi para que tramite la entrega de animales y alimentos, con el fin de que retomen su actividad en el menor tiempo posible. También habrá asistencia para la reconstrucción de los corrales y los predios de crianza. Se requirió a Desarrollo Social subsidios de emergencia que permitan a estas familias cubrir sus necesidades.