Esta vez, los procedimientos se realizaron de madrugada, en cercanías de Catriel, y permitieron decomisar 2300 kilogramos de carne vacuna ilegal. Los implicados son tres hermanos con domicilio en Neuquén, por lo que se presume que la mayor parte de la mercadería terminaría en esa ciudad.
Según explicó el oficial principal Luis Flores en diálogo con LM Cipolletti, el primero de los operativos realizados por la Caminera fue a las 5:25 sobre Ruta Nacional 151.
La Policía advierte que el delito es común por el precio de la carne: $35 en La Pampa y $150 en el valle.
Allí descubrieron en la parte trasera de una Toyota Hilux blanca, de cabina simple, 69 costillares de carne vacuna procedentes de la provincia de La Pampa. En el interior del vehículo viajaban dos personas de 31 y 20 años, quienes confirmaron antes del hallazgo que viajaban a Neuquén.
Dos horas más tarde desde el destacamento del Senasa advirtieron a la Policía que otra Toyota Hilux blanca, de doble cabina, se había dado a la fuga cuando los agentes iban a inspeccionarla.
Tras una búsqueda sobre la Ruta 151, los agentes de Catriel lograron dar con el vehículo en el kilómetro 150 de la Ruta 151. Al interceptarlo, encontraron otros 85 costillares de carne vacuna con hueso embolsados y tapados con una frazada en el asiento trasero.
El rodado era conducido por un hombre de 32 años que también se dirigía a Neuquén.
Según informó Flores, estos operativos de rutina suelen dar con el secuestro de carne con procedencia ilegal ya que en La Pampa el kilo de asado se puede llegar a conseguir en 35 pesos, mientras que en Cipolletti y Neuquén promedia los $150.
Los implicados fueron demorados y recuperaron su libertad algunas horas más tarde, aunque con una causa judicial en su contra.
En tanto, el Senasa advirtió que los costillares serían destruidos para que la región no pierda el estatus de región libre de aftosa sin vacunación, el principal fundamento para impedir el ingreso de carne con hueso desde La Pampa.
Cruces por la barrera sanitaria
Las provincias de Neuquén y Río Negro mantienen un enfrentamiento por el proyecto legislativo de eliminar la barrera sanitaria.
El Ejecutivo rionegrino se opone fuertemente a la iniciativa, ya que tras la implementación de la prohibición de la importación de carne se realizaron numerosas inversiones para apuntalar el desarrollo de la ganadería, no sólo con la cría de animales, sino con el incremento de los campos de pasturas.
El gobernador Alberto Weretilneck manifestó varias veces que la propuesta "no asegura una baja en el costo de la carne, pero en cambio sí afectará negativamente a todo el complejo ganadero".