"Transitamos una etapa de formación y conocimiento sobre algunas problemáticas puntuales e intercambio de información con autoridades de la gestión anterior. Sentimos mucha expectativa y esperanzas de un cambio", manifestó y señaló que "la gestión pública es un aprendizaje constante, y una enorme responsabilidad, la actividad de gobernar implica mucho dinamismo, requiere de toda la atención y la mejor vocación de servicio".
El panorama del Municipio con que se encontró, sin embargo, fue mucho peor de lo que esperaba.
"Desagradablemente, nos encontramos con un Municipio desordenado, económicamente con una abultada deuda de más de 43 millones de pesos, un déficit que no debiera tener un Municipio" y que, además, "repercutió directamente en la prestación de los servicios al vecino", enfatizó. Ante la situación, "estamos trabajando arduamente para restablecerlos", agregó.
Tortoriello explicó que otra complicación heredada se relaciona con que "el personal municipal estaba muy desanimado y maltratado" y que sufría también por que la carrera administrativa se hallaba "congelada". En este aspecto, su gobierno se ha volcado a dar respuesta a los reclamos de los trabajadores, habiendo concretado recientemente un acuerdo "histórico" con los gremios.
Entre los objetivos que tiene previsto alcanzar en 2016 figura la necesidad de avanzar en la normalización de los asentamientos irregulares, donde hay muchas necesidades básicas insatisfechas.
"Es necesario que el Municipio pueda ingresar a esos barrios y normalizar los servicios básicos que hacen a la calidad de vida de cualquier ser humano", enfatizó.
Por otro lado, destacó la búsqueda de una solución al tratamiento de los residuos sólidos urbanos y de dotar a la comuna de un mayor equipamiento y vehículos para mejorar la calidad de los servicios.