La ausencia de la secretaria del intendente Aníbal Tortoriello generó sorpresa y amenazó con convertirse en un escándalo cuando la empleada Olga Aqueveque afirmó en las redes sociales que había renunciado cansada de sufrir malos tratos. Las sospechas apuntaron al jefe comunal y la “denuncia” se viralizó, al punto de que el mandatario tuvo que salir a dar explicaciones, incluso luego de que Aqueveque lo desligara de la situación.
El desplazamiento de la secretaria se conoció el martes, cuando se viralizó el mensaje tanto en redes sociales como en emisoras radiales. La mujer se había excusado de dar precisiones a LM Cipolletti y poco después aclaró vía Facebook que no había sido el jefe comunal quien la había maltratado verbalmente. Sin embargo, ya era tarde y Tortoriello también tuvo que hablar públicamente de la determinación para frenar las versiones.
“En ningún momento maltraté a Olga, ni le hablé mal. Al contrario, la aprecio mucho. El cambio tiene que ver con actividades que se realizan bajo mucha presión”, justificó. Y aclaró: “Hay una demanda constante de gente que quiere ser atendida por el intendente y que se acerca a intendencia pidiendo que la atiendan y la coordinación de la agenda y la clasificación de los expedientes, demandan una exigencia que no estaba siendo bien resuelta”. Según prometió, la empleada será reasignada y se elegirá el lugar en forma conjunta.
Cultura
El caso Colipe “era eventual”
La ex directora de planificación en Cultura, Viviana Colipe, aseguró que fue despedida de su cargo sin justificación, ni explicaciones. La funcionaria había estado en el ojo de la tormenta por cobrar sueldo como asesora de la senadora Magdalena Odarda, pero las autoridades del Ejecutivo la defendieron y siguió en su cargo. Tortoriello justificó ahora su desvinculación como un acto administrativo: “Su contrato era eventual, estaba dentro de las posibilidades prescindir de los servicios”, afirmó.