Algunos puntos de Cipolletti se vuelven por las noches zonas ideales para delinquir, y por este motivo no resulta extraño que la estación de servicio Petrobras de Toschi y Tres Arroyos haya sido visitada tres veces por los ladrones en apenas un mes y medio. Fueron golpes certeros, rápidos y con un modus operandi no muy distinto.
Las calles que rodean al Centro Cultural Municipal y a la estación de servicio no registran movimientos importantes de personas luego de las 21 y más, cuando llega el otoño y el invierno. En ese marco, los asaltantes protagonizaron tres hechos delictivos en Petrobras. Los empleados fueron sorprendidos en el exterior y también en el interior del minishopping, y ante las amenazas con armas de fuego no pudieron hacer nada para evitar los robos, precisaron fuentes policiales.
El último incidente ocurrió anteayer, cerca de la medianoche. Dos hombres armados llegaron corriendo y le exigieron al playero la entrega de la billetera. El joven trabajador se encontraba limpiando y, frente a la amenaza, se limitó a darles el dinero que, a esa altura de la noche, no superaba los 500 pesos.
Se presume que los dos delincuentes armados actuaron junto a un cómplice, que los esperaba estacionado en un auto Renault 19. Atemorizada, la víctima avisó a sus compañeros de trabajo y luego a los propietarios de la estación.
“A la noche, el lugar se hace muy peligroso”, confesó uno de los trabajadores a LM Cipolletti.
De igual modo, los atracos anteriores se desarrollaron en horas más tempranas y mediante la modalidad motochorros. En una de las oportunidades, los empleados fueron sorprendidos en el minishopping y uno de ellos, el playero, fue golpeado en forma salvaje con la culata de un revólver. Además de dinero en efectivo, los ladrones se llevaron mercadería, indicaron las fuentes. Por una herida en la cabeza, el playero tuvo que recibir atención médica. Sus compañeros remarcaron que “le pegaron un culatazo y le partieron la cabeza”.
Y el primero de los hechos de la seguidilla del último tiempo fue similar al de anteayer, con un playero que fue sorprendido donde se encuentran los surtidores.