Ante el temor de que huya de la región, la parte querellante en la causa penal que involucra al ex marido de Rosa Castro hizo una serie de presentaciones ante la Cámara en lo Criminal Segunda de esta ciudad y el jueves fueron notificados de que se le impuso una prohibición de salir del país. La disposición no es nueva, pero se reiteró debido a que el hombre condenado a diez años de cárcel efectiva recuperó la libertad por un recurso interpuesto por su defensor oficial.
La medida tiene el fin de advertir a distintas autoridades las restricciones que existen sobre los movimientos del condenado, que sólo debe cumplir una serie de pautas de conducta “que nunca se cumplen”, se quejó días atrás Castro luego de conocer lo resuelto por la Justicia provincial.
La sentencia que fijó la condena del hombre no está firme y deberá ser analizada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Mientras tanto, permanecerá libre y se limitará a presentarse en forma periódica en el edificio de España y Urquiza.
Conocida la nueva disposición, Castro pidió seguir de cerca al hombre y que no se acerque ni a las víctimas ni a las personas que fueron fundamentales en su incriminación. Asimismo, indicó a la Justicia cipoleña que no querían protección y que era más efectivo mantener un permanente control del condenado.
En una cédula firmada por el juez subrogante Julio Sueldo, los querellantes fueron informados de que R.A.G. tiene la prohibición de abandonar el territorio argentino. En este marco, fueron notificadas también las autoridades migratorias y se puso “en conocimiento a la terminal de ómnibus de ésta ciudad y de la localidad de Neuquén capital. Hagásele saber que las empresas proveedoras de pasajes deberán abstenerse de vender boletos al condenado, en el caso que éste se presente por si mismo o por interpósita persona; informando a la brevedad a éste Tribunal a los fines de proceder en consecuencia”.
Ayer, Castro reveló que su ex marido, de manera sorpresiva, pidió permiso para trabajar en Neuquén.