Cipolletti.- Con el objetivo de preservar y mejorar el estado sanitario de las majadas del paraje rionegrino de Blancura Centro, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) realizó inspecciones sanitarias y tareas de saneamiento a 11.207 ovinos y 3.300 caprinos de 53 establecimientos distribuidos en campos de esta zona.
Los denominados baños sanitarios y tratamientos inyectables contra Melofagosis se realizaron durante enero y febrero, en un trabajo conjunto entre los productores ovinos y profesionales del Centro Regional Patagonia Norte.
Estas tareas, que se realizaron también en otros puntos de la Región Sur de Río Negro, corresponden a la estrategia implementada por el Programa de Sarna y Melofagosis Ovina que desarrollan de manera mancomunada el Senasa, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca provincial, la Unidad de Ejecución Provincial de Ley Ovina y las sociedades rurales.
Para la realización de los baños se utilizaron antiparasitarios suministrados por el Organismo Sanitario y en calidad de préstamo al productor por parte del Ente de Desarrollo para la Región Sur.
“Para la concreción de este operativo se contó con la activa participación y predisposición de los productores y de las respectivas Comisiones Zonales de Sanidad Ovina de una región fuertemente afectada por la sequía y las cenizas volcánicas”, describió Antonio Gambino, uno de los inspectores veterinarios que participó de la actividad.
Además indicó que “sobre 53 establecimientos visitados solo se hallaron 9 focos de melofagosis con una infestación no mayor al 2%”.
Es de destacar que la totalidad de los productores accedieron al requerimiento de junta de animales por parte de los profesionales del Servicio “a pesar de las malas condiciones climáticas y económicas por la que está pasando el productor minifundista, a quien fue dirigida esta tarea”.
Debido a la falta de agua en los campos, “se utilizó estratégicamente el producto provisto por el Senasa y se optimizaron los bañaderos en una actitud de cooperación entre los vecinos del lugar”, señaló Gambino.
Los melófagos (Melophagus ovinus), también conocidos por los productores regionales como "garrapatas de ovinos", son pequeños insectos chupadores de sangre que alcanzan de 3 a 6 mm de largo y, a pesar de que no poseen alas, pertenecen al grupo de los dípteros, como las moscas.