Uno de los dos grandes cráteres de la calle Uruguay, entre 9 de Julio e Yrigoyen, en el barrio San Pablo, estaba siendo tapado pero inmediatamente se llenó de agua y desbordó, lo que revela el mal estado de las cañerías en ese sector poblacional.
Los vecinos comentaron que un camión, sin identificación de ningún tipo, había comenzado la reparación del pozo y pareció que la situación quedaría superada. Sin embargo, con el paso de las horas el buraco se fue llenando de agua. A pesar de que habían comenzado las reparaciones, el pozo aún estaba muy por debajo del pavimento.
Todo indica que los sistemas de agua potable y cloacales en el barrio están muy deteriorados y no soportan los movimientos en la superficie. Por ello, si no se efectúan reparaciones profundas y de gran alcance, parece que los arreglos continuarán siendo poco útiles para la comunidad.
Desde hace mucho tiempo que los habitantes del San Pablo vienen sufriendo por el desgaste de la vieja infraestructura del barrio.