Los taxistas cipoleños están cansados de sufrir hechos de inseguridad, tanto en la ciudad como del otro lado del puente. Y el último hecho ocurrido justamente en Neuquén, en el que un delincuente le clavó un gancho de carnicero a un tachero en el cuello y de milagro no lo mató, fue la gota que rebalsó el vaso.
Por ese motivo, hoy a las 11 se concentrarán en la rotonda en la que confluyen las rutas 151 y 22 para marchar hacia la vecina capital y dirigirse a la Fiscalía, donde realizarán una ruidosa protesta junto a sus pares neuquinos.
Sergio “Chasca” Sepúlveda, el tachero que fue brutalmente atacado la semana pasada, fue dado de alta el viernes a última hora y pudo pasar la Navidad junto a su familia.
El hecho ocurrió el miércoles de la semana pasada. Chasca tomó pasaje en el Hospital Pedro Moguillansky y desde un principio sospechó que iba a ser víctima de un robo. Por ese motivo dio aviso a la base de la empresa de taxis para la que trabaja y también le hizo señas en código a la Policía para que lo frenaran. Estaba dispuesto a resistirse y así lo hizo. Pudo defender la recaudación pero el precio pudo ser caro, ya que uno de los ladrones le clavó en el cuello un gancho de carnicero provocándole una herida sensible que lo tuvo al borde de la muerte.
Gladys, la mujer de Chasca, invitó a todos los tacheros cipoleños a participar de la protesta de hoy. “Queremos que nos acompañen todos los compañeros taxistas de la ciudad y también invitamos a los de Neuquén”, señaló.