Los alumnos se cansaron de promesas y se movilizaron desde el colegio hasta el edificio de Educación de calle Mengelle. Durante la protesta, las autoridades se comprometieron a encontrar una solución definitiva al problema de calefacción. Según explicó la alumna de cuarto año, Ismena Sckmunck, el problema central comenzó el año pasado cuando las calderas dejaron de funcionar y se prometió una solución definitiva que nunca llegó. "En 2015 perdimos un mes de clases por esta situación, y nunca logramos recuperar esos contenidos", detalló. Explicó que el edificio esta dividido en dos alas, con dos calderas diferentes, y una de ellas no funciona.