Pancaldo tuvo que volver a cambiar el esquema, al no poder contar con Torresi. Strak entiende que cada minuto cuenta para la puesta a punto: “En las adversidades, no es posible mantener una formación. Pero todo es con trabajo, si bien el técnico nunca había hecho un sistema táctico como el de ahora es cuestión de aceitarlo, trabajarlo y prepararlo bien”.
A pesar de haber sumado escasos minutos en esta temporada, el volante albinegro conoce muy bien el funcionamiento del equipo y también el de sus compañeros, sobre todo el de los que tendrá más cerca. “Conozco muy bien a mis compañeros. Juan (Capurro) jugó mucho tiempo conmigo para los suplentes, desde el primer momento me entiendo con él, y con Carucha (Carrasco) también”, contó.
La posibilidad de jugar estaba latente para Strak. Pancaldo se lo había dicho la semana pasada. “Habló conmigo y me dijo que esté tranquilo, que me veía bien y que en el momento que me toque jugar que imponga mi juego, más allá de lo que me diga él”, indicó el mediocampista.
La definición es dramática y Strak lo tiene claro: “Uno se tiene que poner objetivos cortos, no se puede más especular con resultados, sino que cada domingo es una final más”.
Un referente
"Mi papá me da consejos"
“Mi papá me da consejos, pero él sabe bien hasta donde y hasta cuando puede llegar a molestarme. Siempre que me dice algo yo trato de escucharlo, porque sabe mucho de fútbol. Pero él me tiene que venir a ver para analizarme, esa es mi exigencia hacia él”, contó Juan Manuel Strak, respecto de su padre, un ídolo albinegro, que jugó en la misma posición en la que ahora juega su hijo menor.
Al Ruso Strak se lo ve seguido en La Visera de Cemento, pero también en otras canchas de la región. Siempre acompañó a sus hijos, que como él llevan grabada la misma pasión por el fútbol.