El adolescente que recibió 27 perdigones en su cuerpo cuando salió de su casa declaró ayer por medio de una Cámara Gesell, debido a que es menor de edad. Ante los profesionales relató lo ocurrido, pero también identificó a la persona que le disparó.
El juez Gustavo Herrera avanzó sobre la investigación y según fuentes judiciales ya estaría esclarecido el incidente. Son dos los detenidos y entre ellos estaría el autor del ataque que se registró en el bario Anai Mapu.
A través de testimonios y la versión dada por una de las víctimas se mantiene la sospecha de que los incidentes donde dos menores fueron baleados estarían conectados y que habría sido la misma persona la que efectuó los disparos.
El menor que salvó su vida de milagro, ya que recibió una perdigonada que le produjo cerca de 30 lesiones aunque de carácter leve, declaró que vio a tres personas cuando salió de su casa, ubicada en calle 17 de Julio al 1.700, y que una de ellas fue la que le disparó. Inclusive, dio el nombre de su agresor ya que lo conoce del barrio. Sería uno de los detenidos.
Mientras uno de los lesionados se presentó ayer en el edificio de Tribunales, ubicado en España y Urquiza, para declarar, el otro continúa internado en el Hospital Pedro Moguillansky. “Su estado de salud es muy complicado. No ha presentado mejorías”, afirmaron fuentes policiales.
El menor, de 16 años, recibió un disparo en la cabeza cuando transitaba a bordo de una camioneta con su padre, quien estaba en estado de ebriedad, por lo que no pudo brindar detalles del hecho. Fue sobre calle Cobián donde desconocidos lo atacaron. Los investigadores se sorprendieron cuando supieron que el adolescente no vive en ese sector y que además no forman parte de ninguna de las bandas que suelen enfrentarse. Pero no causó asombro que el otro menor, de la misma edad, haya sido atacado a tiros ya que su primo desde hace dos semanas está internado en una clínica de General Roca tras haber recibido dos disparos en la cabeza.
Caso cerrado
La investigación estaría próxima a cerrarse ya que el presunto autor estaría detenido y sólo restaría dar con el tercer implicado.
En los cinco allanamientos que se hicieron anteayer, en esta ciudad y Fernández Oro, no sólo se logró detener a los jóvenes involucrados sino que también se secuestraron dos armas de fuego: una pistola 9 milímetros y una tumbera. Ésta última se sospecha que habría sido la utilizada para atacar a los adolescentes.
Las armas fueron enviadas al Gabinete de Criminalística y serán peritadas. El informe será vital para establecer cuál habría sido la utilizada en las balaceras.