Más aún, Calderón está decidida ahora a emprender acciones judiciales contra Fernández y el Municipio por haberle prohibido acercarse a menos de 200 metros de la sede central comunal durante más de un año, sin que hubiera motivo alguno que pudiera imputársele, como lo ratificó la magistrada local.
Ayer, la dirigente recordó, además, que está en marcha una causa contra la edil por supuestos maltratos a ocupantes, la que se seguirá adelante pese a que la Justicia no ha avanzado en esta iniciativa como sí lo hizo en su prohibición de acercamiento.
Calderón y Fernández tuvieron disputas públicas en el pasado por cuestiones relativas a las tomas de la ciudad.