Hoy la disponibilidad alcanza a la mitad de las plazas ofrecidas, unas 40 mil, y la baja se refleja en el resto del arco de producción que mueve el turismo.
El escenario preocupa tanto al sector privado como al estatal, y no es un aliciente que el resto de los centros turísticos padezcan el mismo problema.
Carlos Rivas, presidente de la Asociación de Propietarios de Casas y Departamentos de Alquiler Temporario, adhiere al refrán "mal de muchos, consuelo de tontos".
"La temporada no es buena. Hay muy poca gente, al 50%", sostuvo el dirigente. Indicó que, como sucedió años atrás y se preveía, se nota un repunte los fines de semana con topes del 75%, como ocurrió para fin de año.
Explicó que "la gente viene el viernes y se va el domingo. Se queda una o dos noches" y que "se terminaron las reservas de siete o diez días como antes".
Por su parte, el secretario de Turismo del Municipio de San Antonio, Guillermo Martín, coincidió en que la ocupación está en el 50% y que se observa una mejora los sábados y domingos.
De todos modos, tiene la esperanza de que se produzca un repunte en la segunda quincena del mes, que suele ser la de mayor concurrencia.
"Hay complejos que tienen un 70% de ocupación. Sobre todo los grandes, los de mayor confort que están frente al mar", añadió Martín.
El funcionario, a pesar de los bajos índices de ocupación que muestra el
verano hasta el momento, destacó con optimismo que "febrero pinta mejor con el tema reservas".
Es el mes en que cambia la composición del público. Los jóvenes y adolescentes que predominan en enero deben volver a sus lugares de origen para cumplir con sus obligaciones estudiantiles y dejan lugar a matrimonios mayores y parejas jóvenes con hijos pequeños. Esa características de los veraneantes que suelen llegar a partir de la segunda quincena de enero seduce al sector comercial por tratarse de un segmento que posee mayor poder adquisitivo.
Espectáculos
Esperan que la cultura atraiga turistas
Para los operadores turísticos, la temporada aún no está perdida, aunque los datos actuales les resultan preocupantes. Para que repunte, tanto los comerciantes como el Municipio de San Antonio se aferran a la ilusión de que los espectáculos y acontecimientos festivos programados para el resto del verano generen al menos visitas de 48 o 72 horas. Una de las propuestas es la celebración de carnaval que se efectuará a principios de febrero con la participación de una comparsa de Gualeguaychú y la Fiesta Nacional del Golfo, que se concretará días después, aunque la grilla de espectáculos aún no fue dada a conocer. Los organizadores sólo prometieron visitas de artistas nacionales "de primer nivel".
Productoras privadas también apuestan a las figuras deportivas y anticipan para febrero un picado playero con viejas glorias de Boca y River.