Los vecinos del asentamiento Barrio Obrero analizarán el miércoles en asamblea las acciones a seguir, en procura de alcanzar mejoras en el suministro de electricidad, que actualmente es muy precario, además de riesgoso para el conjunto de los habitantes.
Por otro lado, buscarán enfatizar en sus reclamos de iluminación pública para el tramo rural de la calle Naciones Unidas, ya que esta arteria, que sirve de acceso a la barriada, por las noches es una auténtica boca de lobo.
Las dificultades en la provisión de energía se agudizan todos los inviernos. El masivo uso de estufas eléctricas y otros aparatos domésticos desestabiliza a diario el sistema instalado por los propios residentes y que funciona enganchado a la red de Edersa que pasa por las afueras de la toma.
Ayer, había no menos de cinco manzanas del sector sin luz, con los consiguientes perjuicios e inconvenientes para las familias damnificadas.
Hace unos días, los daños fueron aun más considerables puesto que los cambios bruscos de tensión quemaron los circuitos de los electrodomésticos de 40 familias, que sufrieron así grandes pérdidas. Pese a los requerimientos efectuados ante la Municipalidad y el EPRE por lo sucedido, no hubo ni habrá solución para los afectados.
En cuanto a la iluminación de Naciones Unidas, existía un compromiso de la comuna de instalar los postes y los cables necesarios para la prestación. Sin embargo, a la fecha no se ha concretado ningún tipo de trabajo y se sigue aguardando el cumplimiento de la palabra contraída.
Por tal motivo, en la asamblea del miércoles no se descarta que puedan surgir nuevas convocatorias a protestas, con el fin de que las autoridades del Municipio y de Edersa den algún tipo de solución. El malestar tiende a crecer entre los pobladores, quienes consideran que el Estado, en sus distintos niveles, los ha abandonado a su suerte y desgracia.