A casi un mes y medio del crimen de Benjamín Moyano, quien fue apuñalado mortalmente en su propia casa, familiares y vecinos de la localidad de Fernández Oro siguen aguardando la detención del autor del hecho. En un primer momento, la Justicia cipoleña llevó adelante un importante despliegue y logró la aprehensión de varios sospechosos aunque luego fueron liberados.
Moyano fue asesinado cuando intentó evitar el robo de una oveja de su propiedad. De acuerdo a fuentes policiales, la víctima sorprendió a un delincuente en su propiedad ubicada sobre calle Primeros Pobladores y se habría trenzado en una lucha que terminó cuando el delincuente lo apuñaló en la zona del abdomen.
Tras agonizar por más de 24 horas, el vecino orense murió en el hospital de Cipolletti. La investigación en el lugar del hecho permitió el secuestro de la presunta arma homicida y también un arma de fuego. Más allá de estas pruebas, no se pudo dar con el atacante.
Días después del incidente, los investigadores hicieron una serie de operativos en las cercanías de Puente 83. Se demoró a dos personas, que recuperaron la libertad porque “no pudieron ser vinculadas al crimen”, explicaron las fuentes.
Moyano tenía 63 años y trabajaba en una empresa de seguridad de Neuquén capital.