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Sin clases, electricidad ni agua por culpa del viento

Las fuertes ráfagas provocaron la caída de árboles y el cierre de escuelas.

La ciudad funcionó a media máquina debido a intensas ráfagas de viento que tiraron una importante cantidad de árboles y ramas, provocando cortes de energía eléctrica  y del suministro de agua potable.  También hubo suspensión de clases en siete escuelas y en la mayoría de los establecimientos hubo alto ausentismo. Por fortuna, a diferencia de otras jornadas de viento fuerte, no se registraron incendios, ni personas lesionadas por accidentes en la vía pública.
Tal como habían anticipado los meteorólogos, ayer hubo ráfagas superiores a los 65 kilómetros por hora y entre las 11 y las 14, el viento no bajó de 40kmh.
Los cortes del suministro eléctrico fueron numerosos, debido a la caída de ramas y hasta de árboles de gran tamaño sobre el tendido. “No hay problemas en transformadores, sino accidentes puntuales en distintos puntos de la ciudad”, trascendió desde Edersa, aunque no hubo informes oficiales sobre la cantidad de anomalías en el suministro eléctrico.
En El Manzanar, un árbol arrancado por el viento cayó sobre la vereda del bulevar. “Ahí y en muchos otros lugares hubo trabajo para Servicios Públicos”, explicó el director de Protección Civil, Jorge Obreque. El funcionario aseguró que “hubo muchos llamados al 109 por falta de luz, pero no incendios ni accidentes”.
“Volaban chapas por la Circunvalación”, contó un transportista cipoleño que se dedica a llevar niños a escuelas primarias. Justamente, para evitar accidentes en la zona rural, Educación suspendió las clases en las escuelas 142 de María Elvira, 247 de Las Perlas y la Especial 4. La decisión se tomó a media mañana y afectó al turno tarde. En el Anai Mapu, la Primaria 294 y el Jardín 49 tuvieron que suspender su actividad por falta de clases y los secundarios 22 y 35 cerraron por la caída de árboles.
El pronóstico de la AIC prevé para hoy otro día de viento constante, aunque de menor intensidad, con una máxima de 60 kmh.

Reclaman la creación de un comité de emergencias

Cada vez que el viento sopla fuerte o la ciudad sufre por grandes lluvias, hay numerosas actividades públicas en riesgo y una interminable cadena de dudas entre funcionarios para resolver si se suspenden o no. Generalmente, las determinaciones son diferentes según cada organismo. Quienes quedan en la mira son los directores de las escuelas y los funcionarios del Consejo Escolar Local, donde esperan la creación de un comité de emergencias con distintos actores de la ciudad para analizar cada contingencia y unificar posturas.
“Hay que tener un comité, como pasó durante el temporal (de abril) que tome las decisiones”, plantearon funcionarios de Educación, donde ayer ni siquiera hubo una medida uniforme para todas las escuelas: muchos padres terminaron organizándose para no llevar a sus hijos a clases. Las autoridades escolares, ante consultas y reclamos, apuntaron al delegado escolar Oscar Cifuentes, ya que es el único funcionario autorizado por Educación a suspender la actividad.
Desde la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas se emitió un alerta el martes, casi 24 horas antes del fenómeno climático, por lo que autoridades municipales, de Educación y otros organismos públicos podrían haberse reunido para analizar el pronóstico del tiempo y evaluar si correspondía paralizar la actividad.
Esa es la propuesta que se elevaría desde el Consejo al Municipio, para conformar un comité junto con funcionarios del Ejecutivo, Protección Civil y representantes de la AIC que puedan discutir las características de cada contingencia y mejorar la comunicación a los vecinos sobre la suspensión de servicios públicos o incluso de la actividad comercial.