El horario de cierre de los comercios en la ciudad para los días de fiesta sigue generando álgidas discusiones, pero hasta el día de la fecha aún no hay acuerdo. Los comerciantes, por un lado, dicen que van a trabajar hasta las 16, el domingo 24, y hasta las 13, el 31 de diciembre, último día del año. Sin embargo, la postura de la Asociación de Empleados de Comercio es muy distinta. Ellos quieren extender la jornada laboral hasta las 17 el día de Nochebuena, pero no concurrir a trabajar en las vísperas del 2018.
Ayer, en una audiencia de conciliación para acercar posiciones, representantes de la Cámara de Industria y Comercio y del gremio se dieron cita en la delegación cipoleña de la Secretaría de Trabajo pero no llegaron a un acuerdo, aunque destacaron el clima de cordialidad en que se desarrolló la reunión.
La propuesta del sindicato no fue aceptada por los dueños de comercios, quienes refrendaron su decisión de trabajar hasta las 16, el 24 de diciembre, y hasta las 13, durante el 31, sin dar el brazo a torcer, aunque dijeron entender la postura de los representantes de los empleados.
“La Cámara vela por la libertad de trabajo entre el empleado y el patrón”, sostuvo el titular de la CIC, José Luis Bunter, en diálogo con LM Cipolletti. Habrá empleados que quieran hacer horas extra o dueños de comercio que tomen la posta después de las 16 o a las 13, dependiendo la fiesta, pero en cualquier caso, desde la CIC se sugirió a la población que programe sus compras con anticipación para poder cerrar temprano, en la medida de lo posible. “Defendemos la libertad de trabajo, pero no nos vamos a exceder de lo pactado años anteriores”, acotó Bunter.
Muchos comerciantes consideran que si bien no podrán salvar el año de pérdidas con lo que puedan recaudar para las fiestas, es un momento de repunte que no pueden desaprovechar. En todo caso, quedará a criterio de cada uno, qué pacta o arregla con sus empleados.
“Nosotros tampoco queremos trabajar, pero esto es una cuestión de necesidad, no de gustos. Si pudiésemos, también elegiríamos no trabajar el 31 y quedarnos con nuestras familias. Pero se vienen meses difíciles, enero y febrero son meses planchados, y los empleados también están asustados por la situación de los comercios, sumamente complicada”, cerró Bunter.
¿Qué pasa del otro lado del río?
En Neuquén, los comerciantes quieren llegar a un acuerdo con los empleados para cerrar a las 15, en Nochebuena, y el 31 directamente no trabajar. De ahí viene el planteo que hizo el sindicato en Cipolletti, teniendo en cuenta que muchas familias viven de un lado del río y realizan compras del otro.
Como positivo, más allá de que cada parte se mantuvo en su postura, estuvieron de acuerdo en trabajar en conjunto para abordar distintas problemáticas, como el trabajo no registrado.
“Es una cuestión de necesidad, no de gustos. Se vienen meses difíciles, y los empleados también están asustados por la situación de los comercios”, afirmó José Luis Bunter, Presidente de la Cámara de Industria y Comercio