Un joven asaltó anteayer por la tarde un comercio que se encuentra sobre calle Sáenz Peña al 300 haciendo creer a la propietaria que portaba un arma. Simuló esconder un revólver entre sus ropas, pero nunca lo exhibió. Del lugar se llevó varias prendas de vestir y, llamativamente, no exigió la entrega de dinero. En el hecho intervino personal de la Comisaría Cuarta, que hasta ayer no había logrado dar con el sospechoso.
El delincuente ingresó alrededor de las 19. Apenas entró mostró sus verdaderas intenciones. Simulando tener un arma de fuego oculta bajo su ropa exigió a la víctima, una joven de 25 años, que le entregara una gran cantidad de ropa de bebé. Según la denuncia del local se robó varias camperas, pantalones y algunos chalecos. Luego se dio a la fuga en dirección hacia la avenida Alem.
La propietaria también comentó que alcanzó a ver que fuera de su negocio lo esperaba una joven, haciendo las veces de “campana” por la posibilidad de que se acercaran policías. Los investigadores presumían que podría tratarse de su pareja.
“El accionar del delincuente fue muy rápido. No utilizó armas sino que la amedrentó diciéndole que se quedara quieta y que le entregara la mercadería”, aseguró Marcelo Milla, a cargo de la Comisaría Cuarta. No dejó de llamar la atención que no pidiera el dinero que hasta ese momento la dueña había recaudado ya que el botín sólo constó de ropa para bebé.