De todos modos, se establecieron varias medidas preventivas para impedir que el sospechoso intimide a la víctima, entre las que se destacan la exclusión del hogar y prohibición de acercamiento.
El delicado incidente que se enmarca en los casos de violencia de género sucedió la semana pasada y la intervención de las autoridades policiales y judiciales fue inmediata. Se informó que el ataque del hombre, de 27 años, aconteció en el interior de la casa que compartía junto a su pareja, una mujer de 35. Hubo golpes de puño, patadas y finalmente, fue rociada con alcohol. Sus gritos impidieron que el agresor siguiera adelante y optó por llevarla al hospital.
La víctima fue abandonada a una cuadra del centro de salud de calle Naciones Unidas y tuvo que recurrir a una amiga para trasladarse hasta un sanatorio debido a que se descompensó. La mujer tiene un embarazo de 20 semanas.