Más allá de un rápido despliegue de los integrantes del Ministerio Público Fiscal de Cipolletti, la pista del portero sospechoso por el robo de más de medio millón de pesos de la Escuela 33 no arrojó novedades concretas. En la actualidad, solo se espera el resultado del peritaje de un arma de fuego secuestrada aunque se trata de otra causa.
A poco de cumplirse un mes de la sustracción de aproximadamente 550 mil pesos y algunos objetos electrónicos de la Escuela 33 de Cipolletti, la causa penal se encuentra estancada debido a que las sospechas en relación a un portero no derivaron en la confirmación de su presunta participación en el hecho ocurrido sobre finales de mayo. En su momento, las autoridades de la institución denunciaron el ingreso de desconocidos a la sede escolar y el robo de una suma de dinero que guardaban los estudiantes de séptimo para su viaje de egresados. Según la fiscalía, también se denunció la sustracción de una computadora y dos micrófonos.
En el lugar del ilícito, trabajaron los efectivos del Gabinete de Criminalística de la Policía provincial y personal de la Comisaría Cuarta.
La fiscalía a cargo de las pesquisas reunió distintos elementos y se resolvió pedir el allanamiento de una propiedad perteneciente a uno de los porteros, en el barrio Luis Piedrabuena. El resultado que imaginaban los investigadores no fue el esperado y los secuestros se limitaron a un revólver calibre 32. Ni el dinero de los chicos ni los elementos electrónicos de la escuela fueron encontrados.
Frente a esta situación, los integrantes de la Fiscalía y la Brigada de Investigaciones continúan trabajando aunque hasta el momento no se registraron avances, indicaron fuentes judiciales.