Los vecinos de la toma Barrio Obrero siguen resistiendo el desalojo y continúan bloqueando el ingreso al sector debido a procedimientos realizados por la Policía provincial durante el fin de semana en el sector.
Indicaron que están a la espera de la determinación del Superior Tribunal de Justicia y adelantaron que podrían, incluso, acudir a la Corte Suprema “para reclamar la supresión de la orden de desalojo que dejará a 462 familias sin sus hogares”.
En ese sentido, sostuvieron que mientras esperan el fallo, se organizan para resistir cualquier intento de sacarlos por la fuerza del lugar.
El bloqueo del asentamiento es por tiempo indeterminado, hasta en tanto se resuelva la situación. Además de vecinos del lugar, la medida fue acompañada por dirigentes de nucleamientos gremiales de la ciudad y de asociaciones civiles y políticas que se apostaron junto a ellos en el ingreso a la toma.
Según manifestaron integrantes del Barrio Obrero, “hasta el momento la Justicia de la provincia ha confirmado el desalojo, privilegiando en todo momento la propiedad privada por sobre el derecho constitucional de las personas a contar con una vivienda digna”.
A su vez, plantearon que “mientras la Justicia decide, el Concejo Deliberante de Cipolletti dilata desde el año pasado el tratamiento del proyecto de declaración de utilidad pública y expropiación de las tierras, lo que brindaría a los vecinos la posibilidad de regularizar la tenencia de los lotes, anulando definitivamente cualquier riesgo de desalojo. De esta manera, el Estado no sólo les niega el acceso a la tierra y a la vivienda, sino que además niega la legitimidad de todo lo construido en el barrio a lo largo de estos 5 años”.
Es por eso que resolvieron declararse en alerta y movilización permanente y manifestaron su disposición “a resistir el avasallamiento de los derechos constitucionales que el Estado en todos sus poderes y niveles niega cotidianamente”.