Marcos Lamolla fue una de las personas más buscadas por el periodismo deportivo del país. Las imágenes del bochornoso clásico entre Deportivo Roca y Cipolletti por la 10ª fecha del Federal A recorrieron rápidamente todas las redes sociales y se reprodujeron en distintos noticieros deportivos matinales.
El jugador nacido en la ciudad de Pergamino habló a primera hora con Sportia de TyC Sports, dejó sus impresiones y luego prefirió hacer silencio.
Ante los colegas de Buenos Aires, el marcador central se mostró arrepentido de lo sucedido y aseguró que las provocaciones del rival fueron constantes durante toda la noche.
“Nada justifica mi reacción, siento vergüenza por lo que hice, pero eran una serie de cosas que no venían dándose como debían: piedras, agresiones, mucha pirotecnia. Un clima muy caliente como suponíamos”, explicó el día después.
Afectado por los sucesos, reconoció las expectativas en torno al equipo, sobre todo en este sprint final para meterse en zona de clasificación. “Lo primero que quiero hacer es juntarme con mis compañeros y pedirles disculpas por mi reacción, también a mi familia. Con los chicos de Roca en este momento no sé todavía si tengo muchas ganas porque la calentura no se me pasó”, dijo.
Igual, el futbolista volvió sobre la imagen plasmada y apesadumbrado relató los sucesos, reconociendo que el mayor enojo se produjo por haber visto la roja después de haber sido agredido. “Salí corriendo en un momento que se me trabó la cabeza y el arquero se interpuso, desencadenándose todo. Manchamos un clásico que es muy lindo jugarlo, manchamos el fútbol”, cerró.
La salud de Alegría
Nicolás Alegría fue quien se llevó al peor parte en los incidentes. El marcador lateral izquierdo fue pateado en el piso por Juan Cifuentes, primero, y Héctor Castro después.
El primero de ellos fue informado, pero el mediocampista que después de la agresión se metió en el vestuario no. El jugador de Cipo, tendido en el piso, debió ser trasladado en andas por sus compañeros hasta la ambulancia y luego a la Clínica Roca.
Estuvo en observación hasta las 3 de ayer, momento en el que pudo volver a su domicilio con la prescripción médica de no practicar ni realizar esfuerzos físicos por los próximos tres días.
Ayer por la mañana se hizo presente en la práctica regenerativa concretada en La Visera, donde dialogó con sus compañeros de los hechos vividos. Arnaldo Sialle, técnico del plantel, aún no hizo referencia delante de los futbolistas sobre su pensamiento al respecto, por el momento ha preferido la mesura y se mantuvo en contacto con los dirigentes.
Tribunal
Hasta ayer, el informe del árbitro Fernando Espinosa no había ingresado el Consejo Federal. La cantidad y nombres de los expulsados fue entregada a los clubes en la copia de las planillas de juego, por eso se convirtió en información oficial. Nada se sabe aún respecto a las unidades que estaban en disputa.