El Municipio seguirá siendo no eutanásico y por ello no propiciará el sacrificio de perros y perras para el control de la natalidad canina en Cipolletti. Así lo afirmó el secretario de Servicios Públicos Claudio Di Tella, quien manifestó, sin embargo, que el oficialismo prepara una nueva legislación sobre el particular, además de indicar que el programa de castración de mascotas seguirá hasta fin de año y oportunamente se analizará su continuidad en 2010.
En la ciudad, a partir de cuestionamientos públicos efectuados por referentes de la Asociación Protectora de Animales (APRA), se ha instalado una fuerte polémica por la situación de los perros sueltos. Desde la entidad se ha sugerido la posibilidad de que, desde el Municipio, se esté propiciando la eliminación de los canes, previa su captura y desaparición de las calles.
Di Tella fue enfático en cuanto a que, en el futuro, con las nuevas disposiciones que se están evaluando, no se cambiará el estatus de Municipio no eutanásico que tiene en la actualidad Cipolletti, donde está prohibido el sacrificio de perros como método para regular la población de la especie.
«Vamos a seguir con el programa de castración de perros y gatos, con el que estaremos próximamente en Las Perlas. Por ahora, el programa va a estar hasta fin de año y en 2010 veremos», manifestó.
El funcionario dijo que prefería no mencionar la cantidad de dinero que viene invirtiendo la comuna para las campañas de esterilización porque podría haber vecinos que cuestionen que esos fondos no se destinen, por ejemplo, a la alimentación de niños carenciados. Solamente acotó que se trata de «un número importante. Es mucho».
Expresó, por otro lado, que de su parte no existe una «mala relación» con la APRA, pese a las críticas que ha planteado la entidad en contra del Municipio. «Nunca tuve problemas» con su dirigencia, manifestó.
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