Con el robo de vehículos siendo unos de los delitos más comunes por estos días, la Policía de Río Negro lleva adelante diferentes operativos -en toda la provincia-, con el fin de identificar a los rodados y a sus conductores. Es que así que en las últimas horas el personal del Departamento Sustracción Automotores de Viedma dio con una camioneta Volkswagen Amarok que tenía pedido de secuestro en Neuquén.
Según informaron desde las fuerzas, el operativo tuvo lugar en la mañana de este martes, en el marco de un control habitual. Fue así que los efectivos procedieron a verificar una camioneta que era conducida por un hombre de 31 años.
Si bien en primera instancia la camioneta no presentaba anomalías en las numeraciones de motor y chasis, cuando los oficiales consultaron en el sistema de la base de datos de la DNRPA tomaron conocimiento que el vehículo registraba pedido de secuestro por el delito de robo.
Ante tal situación, el Fiscal de turno dispuso el secuestro del rodado y que las actuaciones sean elevadas a la Fiscalía de Robos y Hurtos de Neuquén.
A raíz de los trabajos que se realizan en el puesto de verificación vehicular de Cipolletti, personal de la Policía de Río Negro secuestró un auto que presentaba múltiples irregularidades. Afirmaron que se usó una metodología conocida con el nombre "Poncho" y que el propietario quedó involucrado en una causa judicial.
Fuentes policiales informaron que al momento de la revisión del vehículo, los efectivos observaron varias anomalías en la carrocería del rodado. Las mismas les llamaron la atención, por lo que decidieron realizar una inspección más detallada.
"Si bien los números de chasis y motor eran coincidentes con la documentación presentada, se observó que la carrocería fue montada sobre el chasis original divisándose soldaduras alrededor de dicho número", afirmaron este lunes.
Asimismo, el número de chasis no coincidía con la etiqueta de seguridad de fábrica de la carrocería. Al respecto detallaron que esta maniobra delictiva es conocida con el nombre “Poncho”, la cual consiste "en transformar un auto robado en uno legal".
"Ante esta situación, se puso en conocimiento al fiscal de turno, quien dispuso el secuestro del vehículo e imputación por el delito de encubrimiento para el poseedor del rodado", concluyeron.