Durante el fin de semana, los inspectores de Tránsito procedieron a secuestrar 6 motos y un automóvil por diferentes faltas, entre ellas, casos de alcoholemia.
Los controles se efectuaron en forma conjunta con personal policial y determinaron que los conductores que más se sobrepasaron al beber fueron un moticlista que dio 1,25 gramos de alcohol por litro de sangre (el máximo es 0,2) y un automovilista que registró 0,77 (el máximo es de 0,5).
Como ya suele ser habitual, también se controló a 30 taxistas, que pasaron sin inconvenientes por la prueba de alcoholemia. Sin embargo, dos de ellos fueron multados por otras faltas.