Personal de la Policía de Río Negro secuestró esta semana un auto que presentaba diferentes irregularidades y adulteraciones. El procedimiento se realizó en la localidad de Cipolletti y requirió de la intervención del Ministerio Público Fiscal.
Según informaron a través de un comunicado de prensa desde la institución, los efectivos policiales se encontraban realizando tareas de prevención cuando visibilizaron el vehículo, un Citroën C4 color dorado.
En estas circunstancias procedieron a realizar los controles de rutina y constataron que el rodado tenía la cédula de identificación y las patentes apócrifas, es decir truchas.
Los uniformados también lograron corroborar, a partir de una revisión más exahustiva, que el auto tenía la númeración de motor y chasis adulterada.
Finalmente, el personal de la Policía informó de la situación al Ministerio Público Fiscal en turno de Cipolletti, que impartió los pasos a seguir en la causa.
El auto fue hallado en Cipolletti y tenía patentes truchas.