En tanto, el dirigente agregó: "Tenemos que ir a la huelga para poner en evidencia al Gobierno y a los gremialistas cómplices que deciden por nosotros a cambio de unas cuantas monedas".
Además de las reivindicaciones salariales, el gremio volverá a salir a las calles para solicitar el fin de la precarización laboral dentro del Estado, la inmediata regularización de todos los trabajadores becados, el cese de las persecuciones laborales y sindicales en la provincia, el fin de la judicialización de la protesta social y el 82% móvil para todos los jubilados.
Según contaron, luego de ver el éxito que obtuvo la medida de fuerza a nivel nacional y con un fuerte impacto en Río Negro, y en virtud de que no fueron convocados aún por el gobernador Alberto Weretilneck a discutir el aumento APRA este año, es que resolvieron realizar otro paro por 24 horas. Pero el punto central sigue siendo el sueldo. Quieren que lo mínimo que cobre un estatal rionegrino sea $16.000 y que el aumento sea del 44%, pero sólo para el primer semestre del año.
Todavía no se definió la metodología de protesta, pero no se descartan manifestaciones y cortes de tránsito en las principales ciudades de la provincia. Cada seccional se reunirá entre hoy y mañana para definir cómo llevarán adelante la jornada de lucha.