Empieza a instalarse la tensión en el Municipio por las diferencias que existen entre la propuesta salarial que formuló el gobierno de Claudio Di Tella y lo que pretenden los gremios que representan a los empleados.
Así, el lunes el Frente Sindical (FS) anunció su pleno rechazó a los números planteados por el oficialismo y solicitó un 42 por ciento de incremento para el semestre, repartido en cuatro cuotas.
El requerimiento del FS, organización integrada por Soyem y Upcn, en la práctica duplica lo ofertado por el Ejecutivo cipoleño, que fue de un 21 por ciento en cuatro cuotas acumulativas, con lo que el aumento se eleva a la hora de instrumentarse un poquito más, hasta un 22,7 por ciento.
Con su reclamo, el nucleamiento gremial salió a apostar fuerte en busca de una mejora sustantiva de los sueldos del personal. Su postura de rechazo se une al descontento que ha provocado en Sitramuci, otro gremio municipal, el ofrecimiento de la comuna, al que calificó de "bajo" en relación con las necesidades de los trabajadores. Para esa organización, hay dos factores que no se deben pasar por alto en estas negociaciones paritarias, por lo lado, los paupérrimos sueldos que perciben muchos empleados y, por otro, la alta inflación reinante.
Pero es ahora el FS el que se adelanta al resto de los gremios en pronunciarse oficialmente y por escrito sobre lo planteado en las paritarias, con un rechazo categórico a la oferta de la gestión Di Tella y con una contrapropuesta que se resume en un incremento semestral repartido en cuatro cuotas: la primera, se trata de un retroactivo al mes de enero, en el que se debería aplicar un 12% de mejora; la segunda, de otro 12%, a aplicar en marzo: la tercera, también de un 12%, a concretar en mayo; y la cuarta, de un 6%, a materializar en junio. Se propone, además, una reapertura de las paritarias durante julio.
Pero los requerimientos no se quedan allí. También se pide un cronograma de fechas para el pase a planta permanente de trabajadores con siete años de antigüedad al 31 de diciembre de 2021, y se solicita una recategorización del personal de planta permanente que no obtuvo ese beneficio el año pasado. Por último, se exige una actualización y correcta aplicación del ítem del refrigerio para los trabajadores que deben recibirlo.
El FS argumentó en apoyo de sus reclamos que las proyecciones conocidas de la inflación para 2022 la elevan a un 50 por ciento, mientras que los salarios de los municipales en un 90% están por debajo de la línea de la pobreza y en algunos casos rondan la indigencia.
Así las cosas, se anticipa una dura negociación en las paritarias que se abrieron la semana pasada en la comuna. En otro gremio con actuación en el Municipio, ATE, también consideran como muy limitada la propuesta oficial pero, en su caso, están llevando a cabo asambleas en distintos lugares de trabajo para conocer la opinión de los empleados y recabar sus puntos de vista. En la organización estatal, piensan, además, que la discusión salarial en la comuna está muy condicionada a las negociaciones paritarias entre Provincia y los sindicatos de su jurisdicción, por lo que en el Municipio se hablará más en concreto cuando se conozcan sus resultados.