Mario Alberto, de 29 años, se suicidó en el estado de Coahuila, en México, tras dar positivo a una prueba rápida de coronavirus. Sin embargo, al tener el resultado, luego de su muerte, de un testeo PCR, se comprobó que el hombre no estaba infectado de Covid-19.
El joven ingresó al Hospital General de Zona Número 7 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) el sábado 26 de diciembre, con todos los síntomas de COVID-19. Se le había realizado un testeo rápido de coronavirus y llegó derivado desde otro hospital. Poco después, se ahorcó en uno de los baños del centro médico.
El caso generó una gran conmoción en México. “Fue fortuito, inesperado”, señaló Leopoldo Santillán Arreygue, delegado del hospital. El paciente, que vivía en el municipio de Frontera, llegó con saturación (oxigenación) de un 90% y una prueba rápida que había dado positivo. Fue internado en un sector especial y le hicieron un segundo análisis, el PCR, que finalmente dio negativo.
El lunes al mediodía, antes de que le dieran a conocer el resultado del PCR, el paciente se levantó de la cama y se ahorcó en un baño. Santillán Arreygue descartó que se fuera a responsabilizar al personal sanitario del hospital. “No podemos tomar medidas porque no fue un homicidio. El paciente estaba en posibilidades físicas de desplazarse al baño y de resguardarse por su propio medio”, contó.
“Lo que vamos a hacer es que todos los que entren al área COVID reciban apoyo de alguna manera. Se va atender desde el primer nivel, se hará un esfuerzo para poder detectar, depende mucho de que el paciente colabore y exprese su sentir”, agregó.
En México, hasta el día 214 de la pandemia, se registraron 1,413,935 casos confirmados acumulados y 124,897 muertes ocasionadas por el coronavirus. Las autoridades de salud también reportaron 38,819 casos sospechosos , así como un total de 1,779,053 negativos y 3,596,935 personas estudiadas desde el primer caso registrado en el país. Por otro lado, 1,066,771 personas fueron dadas de alta al recuperarse de la enfermedad.