“Me podría haber quemado con mis hijos”, no dudó en afirmar Anabel, una joven madre que perdió todo ayer por la mañana tras el incendio de su vivienda. El incidente ocurrió a las 6 y el humo que se coló a través de una rejilla, ubicada en una construcción lindera, los alertó sobre lo que pasaba. Cuando los Bomberos arribaron al lugar se limitaron a evitar la propagación del fuego, que hizo arder por completo el modesto hogar de Anabel y sus hijos.
El incendio que tuvo lugar en la vivienda ubicada en Pastor Bowdler al 800 de esta ciudad se suma a una serie de hechos desgraciados acaecidos en los últimos meses y que, por fortuna, no provocaron muertes pero sí enormes daños materiales a familias de muy escasos recursos.
Todavía conmocionada por la pérdida de sus bienes, Anabel charló con LM Cipolletti y remarcó: “Tengo que tirar todo, se quemó todo”. La mujer es madre de un niño de 13 años y una niña de 2 años y medio, y es el principal sostén de su casa. Debido a que su padre se encuentra de viaje, la noche del jueves permaneció en su vivienda y ayer, sobresaltada, fue despertada por los ruidos y explosiones. “Soy mamá soltera y no me da para un alquiler, por eso mi papá me prestó un lugar pegado a su casa”, comentó Anabel.
Las llamas alcanzaron una altura superior a los cinco metros, y las paredes se partieron por el calor intenso. Lamentando lo sucedido, la mujer contó cómo el humo consiguió filtrarse a través de una rejilla y la formación de grietas en la pared divisoria de las construcciones.
Con el objetivo de empezar de nuevo, la damnificada pidió a la comunidad ayuda con materiales como ladrillos y cemento.