Cuando llegó a la institución, siendo un cachorro, el pequeño aprobó los cursos de instrucción junto a su guía, la Sargento Yamil Romero, y -a partir de allí- comenzó a detectar la presencia de estupefacientes, contribuyendo así a la resolución de varios hechos delictivos en la provincia.
"Gringo" ingresó a la fuerza policial hace 11 años y, desde cachorro, comenzó sus entrenamientos para la detección de drogas.
Es así que este martes, el Subcomisario Ricardo Chepu hizo entrega de "Gringo" a la Cabo Primero María Belén Pessoa con quien pasará los últimos años de su vida sin instrucciones ni operativos, simplemente disfrutando del cariño de una nueva familia.