Durante el feriado por el Día de la Bandera, nuevos controles de rutina cayeron encima de los automovilistas que conducen en estado de ebriedad por la ciudad. Sobre las calles Pacheco y Rivadavia, inspectores de Tránsito y agentes de la Regional V retuvieron 12 vehículos, cinco de ellos porque los conductores no pasaron el test de alcoholemia. La jornada no tuvo mayores sobresaltos, más allá de un par que se negó a soplar la pipeta y otros dos conductores que dieron la nota al realizar maniobras para escaparse.
Según informó el coordinador municipal de Tránsito, Daniel Solis, durante la madrugada de ayer labraron 39 actas de infracción, además de los autos retenidos, que fueron doce, y las licencias, seis por alcoholemia y una por estar vencida.
Como suele pasar, todos los conductores alcoholizados que fueron sancionados eran hombres de entre 30 y 40 años, y un cipoleño presentó la graduación máxima de 1,69 gramos de alcohol en sangre. El resto recibió un acta de infracción por no contar con la documentación reglamentaria.
Lorena Quiñones, la inspectora municipal a cargo del operativo, precisó a LU 19 que dos conductores se negaron a soplar la pipeta y uno de ellos estaba en evidente estado de ebriedad. A pesar de su negativa, igualmente fueron sancionados.
En tanto, un conductor logró esquivar el control y perderse de vista, mientras que otro intento de fuga fue frustrado por la Policía en la esquina de Mengelle y Lisandro de la Torre. Según comentó Quiñones, el conductor dijo que no había entendido las señales de detención y continuó la marcha. El hombre tenía 0,28 gramos de alcohol en sangre y toda la documentación. “Creemos que pensaba que el alcohotest le iba a dar niveles superiores y se quiso fugar”, evaluó.
Solís agregó que el vehículo que logró huir está identificado. Es un sedán de cuatro puertas color gris. Los inspectores le labraron un acta de infracción por la patente.
Multas más caras y nuevos requisitos para volver a tener el carnet
Duele el bolsillo
Con el nuevo código de Faltas, las multas se cuentan por miles de pesos y tienen agravantes que las pueden llevar a más de $150 mil, en el caso de los reincidentes que registren alto consumo. El Municipio busca disuadir a través de castigos durísimos al bolsillo para quienes ignoren las campañas preventivas.
A escuchar consejos
Otro de los requisitos para quienes pierdan por 180 días su permiso de conducir es concurrir a una charla contra el alcoholismo que hace eje en el riesgo de manejar alcoholizado. También se contempla la posibilidad de que los castigos no sean económicos: se canjearían por trabajos que beneficien a la comunidad.