Según información recabada por el portal ANB, el 10 de enero de 2022, los vecinos se encontraron con un panorama desolador, ya que vándalos habían forcejeado la puerta de entrada y habían roto varios vidrios. Así permaneció durante algunos días, hasta que llegó Manuel Díaz.
El hombre, de 46 años, se había acercado al centro de salud a aplicarse la tercera dosis de la vacuna contra el Covid-19 cuando tomó conocimiento de esta situación, la cual lo movilizó para tomar una gran iniciativa.
“No sabemos quién fue, pero sé que rompieron muchos vidrios. Justo me fui a vacunar y vi que seguían todos rotos”, dijo el vecino al medio lacustre.
Y agregó: “Lo charlé con mi familia y les dije 'voy a ver si consigo unos vidrios para ver si los podemos cambiar', ya que nadie se hizo responsable de eso”.
De esa manera, Manuel habló con su cuñado, quien trabaja en una vidriería, cuyo dueño colaboró con los 17 vidrios. Mientras que él se encargó de colocarlos en las puertas que dan a la cancha aledaña a la institución. “Me falta poner tres, que será en estos días”, contó.
“Es un centro que se usa mucho, que está muy bueno y hay que tratar de cuidarlo; entre los vecinos tenemos que ver que no pasen cosas así. Te da bronca de que no cuiden este lugar. Lo mismo pasa con la plaza, no se cuida. Hay personas grandes que están usando juegos que son para chicos. Eso te da bronca, impotencia. Hay que hacer algo", concluyó.