"Eran tres camperas inflables, de mi nieto, mi hijo y una para vender, estaban adentro de un bolso. Lo abrieron después de salir de Junín (de los Andes) cuando paró el micro y el chofer fue hasta la bodega", denunció un enojado Riquelme.
El hecho sucedió el martes y, como los responsables de la empresa no le dieron una respuesta positiva, el damnificado decidió encadenarse ayer.
Pasadas las 16, hubo un poco de tensión debido a la presencia de dos patrulleros y los intentos de la Policía para que Riquelme desista de su reclamo.