La determinación de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en torno a los crímenes de Carmen Marcovecchio, Mónica García y Alejandra Carbajales supone gran incertidumbre para otro caso que conmocionó a la ciudad, en el que los únicos sospechosos seguían los pasos de David Sandoval. Se trata de la investigación por el asesinato de Ana Zerdán, por el que Juan Carlos Aguirre y Juan Manuel Aguirre Taboada fueron absueltos en un juicio cuya sentencia fue anulada por el Superior Tribunal de Justicia.
Por mayoría, los magistrados del máximo tribunal rionegrino ordenaron la realización de un nuevo juicio con los mismos imputados, distintos jueces y, por el momento, idénticas pruebas a las que ya se valoraron. El tribunal podría arribar a una conclusión diferente, sin embargo, debe presumirse que la Corte Suprema fallaría de igual forma ante un planteo de la defensa: Aguirre (pareja de Zerdán) y su hijo Aguirre Taboada ya fueron juzgados, y no se los halló culpables. Por ello, hay sectores que esperan que el STJ anule su resolución de nuevo juicio para evitar las complicaciones que una condena contra los acusados pudiese ocasionar.
Mientras tanto, los familiares de las víctimas siguen aguardando justicia por los crímenes.