La Dirección General del Servicio Penitenciario Provincial dispuso cambios en la conducción del penal de Choele Choel, el cual tiene bajo supervisión al de Pomona, para garantizar el proceso investigativo que permita deslindar responsabilidades en relación con la evasión del interno José “Quico” Pérez. La medida fue dispuesta ayer y dejó al descubierto un cortocircuito con el Juzgado de Ejecución Penal 8 de Cipolletti, que había reclamado un detalle de la situación del presidiario y la confirmación de su traslado a la cárcel de régimen abierto. Las idas y venidas comenzaron a principios de año, cuando hubo un pedido de reunión por lo que sucedía puertas adentro de la cárcel de Cipolletti.
Mientras Quico Pérez es intensamente buscado por la Policía provincial, las autoridades del Servicio Penitenciario movieron las piezas en la cárcel de Choele luego de su escandalosa fuga. El incidente se produjo el martes por la mañana y generó un gran malestar en los familiares y amigos del cipoleño Matías Sepúlveda, quien fue ultimado a balazos por varias personas. Entre los involucrados se encontraba el evadido.
La indignación tiene relación directa con el lugar de alojamiento de Pérez, un penal donde sólo se permiten presidiarios que cumplieron gran parte de su condena o que tienen buena conducta. No era el caso del evadido, que está purgando un castigo de prisión perpetua.
Ante el escándalo, se informó que fue suspendido preventivamente al subcomisario Daniel Barne, como lo establece el reglamento de normas para el sumario disciplinario. A raíz de la medida se estableció poner a cargo del penal al oficial principal Alejandro Monjes, quien venía cumpliendo funciones en el Establecimiento de Ejecución Penal 1 de Viedma.
Desde el Ministerio de Seguridad y Justicia de la provincia se dispuso la notificación inmediata de captura de Pérez a todas las unidades del territorio de Río Negro.
Las autoridades recordaron que el interno fugado tiene 36 años, cutis trigueño, cabello castaño y lacio, nariz rectilínea, una estatura de 1,70 metros, y tiene un tatuaje del Che Guevara, además de una cicatriz en su brazo izquierdo.