Allí es donde encuentran el alivio para refrescarse en las jornadas calurosas. El cauce es irregular. En algunos lugares es angosto, de no más de dos metros, apto para que los niños puedan bañarse y chapotear a sus antojos.
¡Cuidado! Se recomienda no ingresar vehículos al sector de la ría, ya que podría no volver a verlo más.
En otros sectores se forman embalses tranquilos donde también es ideal para nadar, remar en kayak o pescar, como suelen hacerlo aficionados y pescadores artesanales con largas redes. Cornalitos, pejerreyes y lisas son las capturas más habituales.
En una caminata por los alrededores, el visitante podrá apreciar que entre las elevaciones corren infinidad de riachuelos que confluyen en otros de mayor dimensión formando una especie de deltas salados.
En sus márgenes, con un poco de atención y la vista fija en el suelo, se podrán observar cuevitas en el piso barroso donde se introducirán pequeños cangrejos que buscarán refugio ante la presencia humana.
Quien no tenga conocimiento de las características de la ría -que los lugareños llaman "marea"- es recomendable que se asesore antes de internarse en vehículo, pues ha sucedido que rodados quedaron enterrados en el fango y debieron ser auxiliados por tractores o máquinas viales para retirarlos pues, se sabe, el mar vuelve a subir y sería un desastre mayor si lo atrapa.
Dato
Las mejores playas de la ría
A lo largo de la ría de San Antonio hay distintos
balnearios habilitados. Al comienzo, frente al Anfiteatro Municipal está la playa conocida como Los Tamariscos, porque tiene un bosquecito con esa particularidad.
Hacia el este se encuentra, pasando el cementerio de barcos y el muelle de pescadores, la playa del barrio Ferroviario. Luego sigue El Arbolito de Salas" y finalmente Punta Verde, donde desde hace algunos veranos funciona un parador.