Además de cuadernos, cartuchera, lápices y otros útiles escolares, mil alumnos del barrio Anai Mapu y zonas aledañas llevarán a clases un cepillo de dientes que aprenderán a usar en la escuela, después del refrigerio. La novedosa y saludable incorporación surge de una cruzada solidaria.
Fue posible gracias a la entrega que ayer hicieron los rotarios de Cipolletti a la Fundación Sol Patagonia. Se trata de 2 mil unidades –donadas- que se destinarán a los alumnos de la Escuela Primaria 294, el Centro Infantil 3, los jardines de infantes 49 y 118 y el jardín del CEM 147.
La iniciativa corresponde el proyecto Sol Mapu que impulsa el concepto de “escuela promotora de salud como espacio de transformación social”.
“Muchos chicos no conocen lo que es un cepillo”, sostuvo Carlos Baruf, miembro del Consejo Directivo de la Fundación, quien agregó: “Es una donación muy valiosa porque apoya el concepto de ‘Escuela Promotora’ con hechos concretos”.
Así, la entrega de los rotarios materializa la idea fundante de Sol Patagonia y acerca a niños de bajos recursos, de uno a 12 años, un elemento de higiene esencial. La escuela a la que concurren será el ámbito propicio para aprender a usarlo.
La Universidad Nacional de Río Negro, que participa de los proyectos de Sol Patagonia con sus alumnos de Odontología, ya entrenó a los docentes, quienes luego de cada refrigerio enseñarán a sus alumnos a cepillarse los dientes.
“El cepillo –de dientes- es un nuevo útil escolar, tan necesario para tener una sonrisa y con una sonrisa salir al mundo”, expresó Baruf.
Como la cantidad de cepillos entregada duplica el número de beneficiarios, la mitad será utilizada para su recambio.
La entrega se realizó ayer en la Escuela Primaria 294 y contó con la participación de directivos del establecimiento educativo, el presidente de la fundación, Agustín Argibay y el titular del Rotary Club Cipolletti, Néstor García.
Plan bucal
El programa integral de salud para los niños es posible por un convenio firmado entre la Escuela de Odontología y la fundación cipoleña. “La idea es sostener este proyecto en el tiempo y reproducirlo en otras instituciones. Dependerá de los recursos que podamos conseguir”, contó Baruf.
Con ese objetivo, la fundación comenzó a trabajar en otros sectores de la ciudad, como Puente 83 y María Elvira.