El intendente Aníbal Tortoriello y un grupo numeroso de funcionarios de su administración recorrieron las instalaciones ubicadas cerca de la rotonda de acceso a los puentes carreteros. Allí, se hicieron una impresión de las características y el estado del inmueble y hablaron con las personas que impulsan su apertura.
Conocida popularmente como
La Saladita, la propuesta estuvo a punto de ser autorizada en la ex gestión de Abel Baratti pero la gran polémica suscitada y motorizada por la Cámara de Industria y
Comercio cambió el panorama drásticamente. El expediente se paralizó y hasta se llegó a clausurar el lugar para impedir que se efectuaran trabajos en su interior.
Ayer, Lilia Calderón, integrante de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, manifestó que concurrirá con Ricardo Lucero, titular del emprendimiento, y otros referentes a la sede central de la comuna en busca de conversar en lo posible con el jefe comunal o sus colaboradores.
Informó que la intención es buscar las primeras respuestas oficiales tras la visita del miércoles, ya que son muchas las expectativas generadas. Se pretende que el Municipio decida cuanto antes la legalidad de la iniciativa ya que, según sus impulsores, están dadas las condiciones para que pueda funcionar al público.
"No queremos que esto se dilate indefinidamente en el tiempo. No podemos seguir esperando y esperando", enfatizó la miembro del CTEP, organización que proveerá, a través de una cooperativa la limpieza, mantenimiento y seguridad de las actividades.
Enfatizó que se trata de una fuente de trabajo para cientos de personas que, en caso contrario, no tendrán con qué ganarse la vida y, en caso extremo, se verán en la necesidad de ir a manifestar y reclamar a la comuna la posibilidad de un medio de sustento. "Buscamos una definición para paliar la desocupación reinante", agregó.