El hecho sucedió días atrás cuando el damnificado recibió un correo electrónico en su casilla personal que le informaba que tenía una cuota de un prestamos solicitado impaga. El hombre, que nunca había solicitado un crédito, comenzó a averiguar qué es lo que estaba sucediendo.
Al día siguiente se dirigió al Banco Santander Río, entidad bancaría de la cual es cliente y manifestó el reclamo pertinente expresando al trabajador bancario lo sucedido. En ese momento, le informaron que había solicitado un crédito online el día 23 de mayo por una suma superior a los 200 mil pesos, cuestión que sorprendió al hombre porque no había pedido ese dinero.
El cliente, desbordado, le informó al trabajador del Banco Santander Río que él no había solicitado dicho crédito y que tampoco tenía la posibilidad de manejar la AP de esa entidad desde el teléfono porque no la tenía instalada.
Desde la firma bancaria verificaron los movimientos a partir del momento en que solicitaron el préstamo y notaron también que el monto otorgado figuraba a nombre del cliente, y que ni bien se depositó se concretaron varias transferencias a otras cuentas.
Con toda la información, el damnificado se dirigió al Ministerio Público Fiscal y radicó la denuncia penal por “estafa”.
La causa recayó en la Fiscalía del fiscal Guillermo González Sacco quien ordenó se eleve a la Fiscalía N° 2 y dar inicio a la investigación.