El Cementerio de Cipolletti es, desde hace ya unos cuantos años, tierra de nadie. Los hechos delictivos se repiten. Las víctimas, por lo general, son mujeres que van a visitar a algún ser querido fallecido. Pero los ladrones no perdonan tampoco a los muertos. En los últimos días robaron varias placas y atentaron, nuevamente, contra algunos nichos. La vigilancia, mientras tanto, sigue brillando por su ausencia.