Los robos de equipamientos eléctricos continúa afectando gravemente no solo a la empresa Edersa que tiene a su cargo el servicio de distribución de la energía eléctrica en Río Negro sino también a la calidad del servicio de los usuarios quienes se ven afectados de forma directa. Este fin de semana los operarios detectaron que robaron y desguazaron un transformador de media tensión en Allen sumando a la fecha un total de ocho equipos y pérdidas por más de 4 millones de pesos.
Según informaron desde Edersa, la zona rural de Allen amaneció este lunes nuevamente sin luz, producto del accionar de delincuentes que volvieron a robar y destrozar instalaciones eléctricas en esa localidad.
Se trata ni más ni menos que del octavo transformador de media tensión vandalizado o robado en esa zona durante los últimos meses.
"El artefacto de 63 KVA de potencia fue volteado por los malvivientes desde la plataforma donde estaba instalado, a la altura de la Chacra 35, y destrozado para poder sacarle todo el cobre que había en su interior. En el lugar quedaron los restos del transformador destruido y una escalera de tipo cosechadora, que utilizaron para concretar la faena", detallaron.
El reclamo llegó a oídos de los operarios de Edersa pasadas las 9 del lunes, a partir de un llamado realizado desde la empresa YPF, que cuenta con instalaciones cercanas al lugar donde ocurrió el ilícito.
"Sólo desde noviembre a la fecha, en Allen se robaron o destruyeron 8 transformadores de media tensión, con un costo para la distribuidora que supera los 4 millones de pesos, y con una enorme y masiva afectación en el servicio de distribución eléctrica", resaltaron.
La preocupación por los robos es enorme porque se producen periódicamente, en sectores rurales y también urbanos, y generan un enorme riesgo para la seguridad pública y de las personas.