Ayer había indignación entre los habitantes del complejo habitacional, quienes aseguraron que son infrecuentes las rondas policiales por el lugar, un barrio de casas bajas muy tranquilo que casi no tiene tránsito porque 3 de Octubre termina allí y Uspallata es mano hacia La Visera, a pocas cuadras de Mengelle, sólo ingresan a la zona quienes van a algún domicilio. Esa situación, sumada a que los departamentos estaban deshabitados, fueron claves para los delincuentes.
Los vecinos apuntaron a la falta de prevención, pero también presumían que los ladrones habían hecho vigilancia previa para saber que los dueños de las casas estaban fuera. Una de las víctimas estaba de vacaciones, por lo que su casa puede haber sido el blanco inicial del robo.