Dos adolescentes roban carteras y mochilas y después mandan a sus hermanitos a devolver los documentos a la comisaría. La insólita situación deja en evidencia la impunidad con la que actúan dos menores que atemorizan a muchos vecinos de los barrios Anai Mapu y 10 de Febrero y a los profesores del CEM 152.
El violento robo a una profesora que fue amenazada con un cuchillo, golpeada y arrastrada por el piso para que entregara su bolso no fue un caso aislado, según manifestaron habitantes del sector a LM Cipolletti.
Los autores están identificados y su extraña forma de devolver los DNI no sorprende a los policías. “En la comisaría te dicen que para recuperar los documentos hay que esperar que vengan los hermanitos más chiquitos a devolverlos”, relataron los vecinos, quienes pidieron mantener su identidad bajo reserva por temor a represalias y aseguraron que los ladrones son “dos adolescentes que viven en el Mapu”.
Según cuentan en el barrio, los robos se repiten generalmente en las paradas de colectivos de avenida Perón. A los vecinos les preocupa el nivel de violencia empleado por los jóvenes delincuentes. Las víctimas, en su mayoría mujeres trabajadoras, fueron amedrentadas con navajas para sustraerles la cartera y algunas de ellas golpeadas salvajemente.
En los casos en los que la Policía logra vincular a los jóvenes con los robos, rápidamente son liberados por su edad, lo que genera más temor. Según manifestaron docentes del CEM 152, tres profesores habrían renunciado a sus cargos en la escuela del barrio por miedo a ser víctimas de los robos.
En grupo
Las mujeres de la zona ahora salen acompañadas por sus maridos, hermanos o vecinos, hasta la parada del colectivo, o hasta la Circunvalación Perón, como forma de resguardar su integridad física. Desde la toma 10 de Febrero, y debido al inicio de clases, los vecinos se organizan para salir en grupos hasta la escuela, y conformar lo que llaman “seguridad colectiva”.
Todas esas medidas buscan evitar que los jóvenes adolescentes ataquen por sorpresa, dada la impunidad con la que se mueven y hasta desafían a las víctimas enviando sus documentos a la comisaría del barrio.
La profe no deja el CEM 152
A pesar del ataque, la profesora no duda y quiere seguir dando clases en el Mapu. De hecho, tramitó ante la ART que le den el alta porque, con licencia, no puede presentarse a la asamblea para titularizar el cargo. Como el trámite administrativo se realizará mañana, corría riesgo su fuente laboral, pero la aseguradora accedió al pedido de la profesora para no impedir que cumpla su deseo de seguir dictando clases en el Centro de Educación Media 152.