Un rionegrino llevó su auto para que le realizaran la verificación y la Policía constató que presentaba un requerimiento judicial. Como consecuencia, el vehículo debió ser secuestrado y el propietario tuvo que volverse a su casa a pie.
Según informaron desde la Policía de Río Negro, el hecho ocurrió en Viedma, cuando el conductor llevó su Volkswagen Suran para realizar la verificación correspondiente en la planta policial.
Fue en estas circunstancias en las que los uniformados corroboraron que el mismo registraba una baja total del motor inscripto en el sistema de la base de datos de la DNRPA.
El propietario de la Suran se tuvo que volver a su casa a pie.
Ante el resultado del procedimiento, se informó al fiscal de turno que dictaminó los pasos a seguir. El equipo del Departamento Sustracción Automotores de Viedma, en tanto, procedió al secuestro del auto.