Existen tres tipos de presentaciones ante el INADI. Por una parte, están las resoluciones rápidas de conflicto. Se trata de una instancia que se inicia “con una gestión de buenos oficios”. El organismo interviene acercando posiciones.
En segundo lugar aparecen las consultas, de las que puede o no derivar la denuncia.
Y finalmente está la denuncia, que una vez presentada recibe un análisis del equipo técnico del INADI para corroborar si se encuentran cumplidos los requisitos formales y se constituye un acto de discriminación. “En caso negativo, se le solicita a la persona denunciante que los cumpla, bajo apercibimiento de archivo”, sostiene el protocolo del INADI. Cuando los requisitos formales se consideran completos se revisa la situación.
Así, se solicitan “informes y explicaciones a las personas señaladas como responsables de la situación denunciada y a terceros, se reciben declaraciones testimoniales, y otras medidas”. Las víctimas reciben asistencia psicológica y asesoramiento legal gratis.
De las presentaciones de cipoleños, el INADI consideró que cinco fueron consultas, dos fueron denuncias y tres resultaron encuadradas como resoluciones rápidas de conflicto.