{# #} {# #}
Un vecino de Viedma fue denunciado ayer a la tarde por retener en su vivienda a cinco crías de Ñandú, una especie protegida. Por esta razón, la Policía en conjunto con la Secretaría Ambiente debieron dar aviso al dueño del delito que estaba cometiendo y así entregar, de manera voluntaria, a los pequeños animales.
Una vez recuperados y constatando su estado de salud, los charitos fueron liberados en un campo de la zona. Es que tanto la captura como la tenencia, transporte y comercialización de especies de la fauna silvestre constituye un delito en todo el parís y es penado por Ley con severas multas y hasta con prisión.
Desde la Secretaría ya trabajan en una campaña sobre la tenencia ilegal y el tráfico en conjunto con los guardas ambientales y guarda faunas honorarios. También recordaron que los animales silvestres en cautiverio pueden ser transmisores de graves enfermedades porque se deprimen y estresan con facilidad.
Una yarará mordió a un nene y está internado en una clínica de Roca
Tremendo susto: apareció una serpiente gigante muerta en un basural